La celebración el 19 de febrero, de San Beato de Liébana, monje del monasterio de San Martín de Turieno, conocido en la actualidad como “Monasterio de Santo Toribio de Liébana” por albergar el “Lignum Crucis” supuestamente traído por él de Jerusalén, nos acerca a los Picos de Europa, un territorio paisajístico de excepcional belleza, para sumergirnos en todo un océano de espiritualidad. Beato de Liébana es un Santo que influyó mucho en la cultura religiosa de su tiempo y cuajó exposiciones teológicas que siguen alimentando la fe en nuestros días.
Uno de los personajes religiosos que se contribuyeron a la importancia del Monasterio de Santo Toribio de Liébana fue Beato de Liébana.
Beato de Liébana, fue figura clave de la Iglesia hispana y europea, por dos motivos bien claros: fue defensor de la ortodoxia católica frente a La herejía adopcionista de Elipando de Toledo y fue el creador e impulsor del culto a Santiago Apóstol con su poema “O Dei Verbum”, en el que lo proclama “Cabeza refulgente de España”.
Apenas tres décadas más tarde, en el 813, Teodomiro, arzobispo de Iria Flavia, descubriría el sepulcro del Apóstol en Compostela; y el propio Rey, Alfonso II el Casto, sería el primer peregrino desde la corte de Oviedo a la tumba del Apóstol, donde mandó levantar un templo en su honor. Asimismo, Beato mantuvo gran amistad con el abad de Tours, Alcuino de York, consejero del emperador Carlomagno por lo que sus enseñanzas fecundaron toda Europa.
La obra cumbre de Beato, pieza fundamental en la historia del arte y la cultura, fue su “Comentario al Apocalipsis de San Juan” obra que llegó a ser el primer bestseller de la Edad Media y que acabaría denominándose “beato” en honor a su autor.
Con ella nuestro abad lebaniego aportó claridad en la lectura y comprensión del Apocalipsis. Beato inmerso y afectado por la época bélica que se vivía en la Península Ibérica en aquel entonces anunció que el fin del mundo llegaría en el año 800.
Texto original de https://caminolebaniego.com/camino-lebaniego/beato-de-liebana










