La Fundación VENTANAS DEL MUNDO es un medio para conseguir un fin: Promover una sociedad más justa y equitativa ayudando a niños y niñas de familias con escasos recursos económicos.
Por JAVIER FRANCO
Me recibe en su establecimiento ubicado en el mismo centro de Potes, capital de la comarca de Liébana a los pies de los picos de Europa, en la casa del Capitán Palacios unos de los edificios más emblemáticos de la villa. Es Wenceslao Rodríguez Martín gerente del restaurante “El Cenador del Capitán” referente de la gastronomía de la comarca.

Me sirve un café y nos sentamos frente a frente en una mesa del comedor de su restaurante.
Tras una pequeña y afable conversación comentando sobre su restaurante, comienzo a preguntarle en detalle sobre la FUNDACIÓN VENTANAS DEL MUNDO de la cual es el fundador.
Wences comienza a narrarme como se fraguó la idea de crear esta fundación. Mientras relata los detalles del proyecto, su cara denota un gesto de entusiasmo e implicación que revela la pasión con la que está absorto en su fundación.
“Todo comenzó hace unos cinco años. Yo estoy de vacaciones en Mallorca, en Cala Millor y, disfrutando del paseo marítimo, me encuentro con la escultura de una ventana del artista Pedro Flores y me enamoro de ella, me encantó.

Yo tenia cosas en mi cabeza, quería hacer cosas, siempre me ha gustado hacer algo por los demás, sobre todo por los niños, pero no sabía como encauzarlo, y aquí lo vi claro, pensé, aquí se va a fotografiar un montón de gente y sentí la sensación esa de que estás de vacaciones y de repente alguien te dice: ¿Qué le parece si piensa un momento en que existen niños que no pueden disfrutar de esta sensación por alguna circunstancia como puede ser la falta de recursos en su familia?
Entonces comencé a darle vueltas, hablé con Pedro Flores, autor de la escultura, de quien me he hecho amigo y comenzaron a gestarse cosas, le puse nombre al proyecto, empezó a ayudarme gente, como el notario de Cala Millor, a quién casualmente ya conocía pues es asiduo de los Picos de Europa, también algunos responsables políticos de la localidad, en Potes Javier el notario que está entregado a la fundación ayudándome todo lo que puede.
Y empecé a darle vueltas, a darle forma, gestionar todo el papeleo que es interminable, y a matizar cosas a ver como afrontábamos el reto de desplegar las siguientes ventanas.

En ese transcurso me encontré con Julián Rodríguez Anaya un escultor que tiene una estrecha relación con Liébana a quién expliqué mi proyecto y al poco tiempo aparece acompañado de su hijo aquí, en el restaurante, con una maqueta de la actual ventana de San Miguel y me dice que ha realizado esta escultura para poner en el Mirador de San Miguel, muy cerca del Monasterio de Santo Toribio de Liébana y que si yo quiero realizará la obra, que actualmente está valorada en 30.000 euros y la donará a la fundación, y ahí está, hecho realidad.

La segunda ventana se ha colocado en Potes, frente a la Torre del Infantado, ha sido realizada altruistamente por el artista de Potes Yuyo Guardo y el coste del material de la escultura ha sido donado por el Ayto. de Potes a través de su alcalde Fco. Javier Gómez Ruiz, obra que pasará a formar parte del patrimonio de la Fundación.
Actualmente se está realizando una ventana en piedra con alegorías cántabras, que ya está a punto y se va a colocar en Cabárceno la cual está siendo realizada por el escultor de Tudanca Vicente Diestro. También está proyectado, con el apoyo del alcalde de la localidad Javier López Marcano, el colocar otra ventana en Torrelavega. Hay diferentes lugares que se van anexionando, por ejemplo, existen dos miradores en Málaga que van a anexionarse en breve a esta red de turismo solidario.

Otro de los proyectos que tenemos en mente es el Pasaporte Solidario, que será sellado a modo de testimonio de que se ha estado en cada una de las Ventanas del Mundo.
Por mi parte, las 2000 botellas que la bodega lebaniega “Picos de Cabariezo” embotella para mi restaurante, este año son botellas solidarias ya que, del importe de la venta de cada una de ellas, un euro irá destinado a la fundación.
Lo cierto es que estamos muy satisfechos del trabajo realizado hasta ahora ya que, hemos pasado de ir diciendo “por favor pon una ventana del mundo” a que actualmente nos llamen y nos digan “oye … ¿Podrías poner una ventana en mi pueblo?”
A través del arte, se quiere crear una red de VENTANAS DEL MUNDO situadas en distintas ciudades y pueblos que quieran colaborar y formar parte de este itinerario de destinos de Turismo Solidario.
La ventana actúa como símbolo de apertura hacia el mundo y como nexo entre nuestro yo individual y la realidad del mundo que nos rodea. Asomarse a una ventana nos aporta una visión de un entorno esperanzador y desconocido, disponible para descubrir y comprender nuestra esencia.
La Fundación VENTANAS DEL MUNDO es un medio para conseguir un fin: acercar a niñas y niños a la diversidad cultural, geográfica y medioambiental de lugares distintos a los de su residencia habitual, y ofrecerles la posibilidad de tener unas vacaciones de calidad en los periodos de descanso escolar.










